lunes, 24 de octubre de 2011

Antonio Serrano Martínez

La juventud hoy


 La juventud de ahora se encuentra orientada de formas que los llevan a pensar y actuar de maneras distintas, muchos de ellos se cuestionan y se contentan con respuestas simples y muchas veces superficiales a lo que su ser les pide. Éstos no dejan de sentir el deseo de "algo más", de estar insatisfechos con lo que les dicen, pero tienen que seguir adelante ya que la estampida de la vida no se detiene a pensar



Hoy en día podemos ver distintos tipos de juventud. Por un lado encontramos jóvenes con deseos de éxito, de una vida soñadora, pero la gran mayoría de las veces fantasiosa, con sueños irrealizables o metas absurdas que en el fondo los van a dejar insatifeschos y siempre pensarán que el problema está en el mundo y no en ellos mismos. ¡Es que somos tan rápidos para echarles la culpa a otros, que no somos capaces de darnos cuenta que el problema esta en nosotros mismos!
 
Otro tipo -quizás el más penoso- es una juventud dependiente, mediocre, sin deseos de progresar que sólo vive por vivir, incapaz de responder a ninguno de sus cuestionamientos, pues le huyen. Les aterra pensar en el futuro, sólo quieren el presente que en sí mismo ya los agobia. Buscan el placer por el placer como animalitos sin razón, sin un rumbo fijo por el cual caminar, con un futuro incierto ya que los mueve algo parecido al instinto y no son capaces de ir mas allá de cómo se sienten.

Pero también hay una clase de jóvenes que se detienen a pensar seriamente en su vida. Piensan de una manera concreta y no por eso dejan de soñar... pero sueñan en serio. Y son capaces de poner todo de su parte para llevar a cabo su objetivo en la vida. Estos jóvenes luchan, luchan por responder a lo que creen, son personas que con sólo mirarlas te das cuenta de su coherencia y te dices en la mente: "éste va a llegar lejos".

Todo lo que vale la pena cuesta en esta vida, si crees que ser feliz es fácil créeme que estás muy equivocado. La vida no es color de rosa como muchas veces pretendemos, la vida trae alegrías y tristezas, risas y llanto. ¿Pero, es que la felicidad no es más profunda que el dolor? ¿Acaso por que estoy un día triste soy infeliz? ¿Dónde radica la felicidad?

Si siempre buscamos la felicidad en todos nuestro actos, empecemos por entender qué es la verdadera felicidad y no confundirla con un simple estado de ánimo, ya que los estados de ánimo son muy variables y muchas veces no tienen razón de ser.

Si queremos hacer de nuestra vida algo grande, tracemos respuestas que valgan la pena, que sean reales y no meras quimeras o ilusiones baratas. Y en una respuesta sobre mi realidad, si quiere abarcar todo mi ser, necesariamente está Dios de por medio. Pues Él forma parte fundamental de nuestra vida. ¿Acaso podemos ser ajenos a la pregunta sobre Dios en nuestras vidas? ¿Acaso pretendes vivir sin Dios a tu lado?


La informática dentro de la Sociedad.
 
Es innegable el protagonismo de la Tecnología de la Información en la sociedad actual.

La relevancia de Internet es un gran ejemplo de la penetración exponencial de un ámbito que abarca tanto el sector empresarial como el doméstico.

Actualmente, prácticamente cualquier proceso o protocolo corporativo implica una infraestructura informática en la sombra que sirve de base en la que apoyarse.

Las ventajas de esta incorporación en la competitividad de la Empresa resultan obvios:
-Optimización de los recursos.
-Menor coste productivo.
-Simplificación de los procesos.
-Permite aunar sinergias colaborativas entre departamentos.

Como es lógico, el hecho de que estos procesos recaigan sobre un sistema informático conlleva una gran responsabilidad sobre la infraestructura. Un corte en un servicio puede paralizar prácticamente la actividad empresarial, ocasionando pérdidas en el volumen de negocio y afectando negativamente a la competitividad en el mercado. Y nadie se salva, ni siquiera el omnipresente Google.

Es por ello que la Informática, como concepto global, tiene forzosamente una gran responsabilidad dentro del conjunto de la sociedad contemporánea.

Y los profesionales del sector debemos ser conscientes de nuestra obligada dedicación y servicio constante a ésta.

No obstante, nuestra posición implica una especie de anonimato dentro del entramado económico. Los sistemas son complejos para un no profesional, además de costosos; y normalmente nadie se acuerda de ellos hasta que fallan y se desata la crisis.

Así pues el departamento de Sistemas de Información de una Empresa típica es tratado como un coste que lastra las cuentas sin tener en cuenta los beneficios que aportan sus servicios.

A pesar de todo lo anterior, nadie duda que éste es un sector de gran valor productivo y económico. Existen grandes compañías del sector entre las mayores del planeta.

Además, en estos tiempos de crisis, este sector tiene una poderoso argumento: el software abierto. Esta característica poco explotada tiene la peculiaridad de no sólo ahorrar en infraestructura, si no de generar riqueza local. Un software que uno mismo puede modificar implica oferta de empresas próximas que ofrezcan adaptar las diferentes soluciones a las necesidades concretas de cada cliente.

El dinero no se gastan en costosas y limitativas licencias extranjeras, si no que puede reinvertirse en la sociedad local generando empleo y conocimiento.

Resumiendo pues, existe una simbiosis entre Sociedad e Informática, que es responsabilidad de ambos, e igualmente beneficiosa para las partes.

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